El precio de compra es solo la entrada. Un coche sigue generando gastos mientras lo utilizas, aunque esté totalmente pagado.

Para saber si una compra encaja en tu economía conviene construir un presupuesto anual propio.

1. Combustible o energía

Es uno de los gastos más fáciles de personalizar.

Necesitas:

  • kilómetros al año;
  • consumo realista;
  • precio por litro o coste de recarga.

Con un coche de combustión:

litros anuales = km anuales × L/100 km ÷ 100

Después multiplica por el precio del combustible.

No utilices un precio fijo durante años: actualiza el cálculo.

2. Seguro

El coste depende de conductor, historial, cobertura, vehículo y aseguradora.

Para comparar una compra, solicita presupuestos de la unidad concreta en vez de utilizar una cifra genérica.

3. Impuestos

Incluye los tributos aplicables al vehículo y a tu situación. Su importe puede variar por municipio y características del coche.

Si estás comparando dos unidades, comprueba cada caso.

4. ITV

Los turismos M1 están exentos de inspección periódica hasta los cuatro años; después pasan a frecuencia bienal y, una vez superados los diez años, anual según el Real Decreto 920/2017 vigente.

El coste de la inspección puede variar territorialmente y no es el único gasto posible: una ITV puede revelar reparaciones necesarias.

5. Mantenimiento programado

Reserva presupuesto para las operaciones previstas por el fabricante:

  • aceite;
  • filtros;
  • bujías cuando corresponda;
  • líquidos;
  • mantenimiento de transmisión;
  • distribución si equipa elementos con intervalo de sustitución;
  • otros componentes específicos.

El intervalo correcto es el del modelo, motor y condiciones de uso concretos.

6. Neumáticos

No son un gasto anual idéntico, pero sí recurrente.

Para convertirlos en coste anual puedes repartir el coste estimado del juego entre los años o kilómetros que razonablemente esperas utilizarlo.

Incluye también alineación o reparaciones cuando proceda.

7. Frenos

Pastillas y discos se desgastan según vehículo, conducción y recorrido.

No presupuestes “cambio anual”; crea un fondo de mantenimiento en función del estado actual y del uso esperado.

8. Averías e imprevistos

Un coche usado puede generar gastos no programados.

En lugar de asumir que no ocurrirá nada, crea una reserva específica. El tamaño debe reflejar:

  • edad;
  • kilometraje;
  • complejidad;
  • historial;
  • precio de piezas;
  • estado de la unidad.

Una inspección previa a la compra ayuda a reducir incertidumbre, pero no elimina el riesgo futuro.

9. Aparcamiento y peajes

Si pagas garaje, zona regulada, autopistas o aparcamiento habitual, forman parte del coste de usar el coche aunque no sean mantenimiento mecánico.

10. Financiación

Si financias, no cuentes solo la cuota.

Compara:

  • entrada;
  • capital financiado;
  • intereses;
  • comisiones;
  • productos asociados;
  • coste total del crédito.

11. Depreciación

Es un gasto invisible hasta que vendes.

Si compras por 18.000 € y años después vendes por 10.000 €, has consumido 8.000 € de valor, además de los demás gastos.

No puedes conocer la depreciación futura con precisión, pero sí incluirla como escenario.

Presupuesto anual práctico

Crea estas líneas:

Desplaza horizontalmente para consultar todas las columnas.

ConceptoTu estimación anual
Combustible
Seguro
Impuestos
ITV prorrateada
Mantenimiento
Neumáticos
Averías / reserva
Aparcamiento
Peajes
Financiación
Depreciación estimada

La suma te da una imagen mucho más honesta que el precio del anuncio.

Por qué importa al comprar usado

Dos coches de 12.000 € pueden costar cantidades muy diferentes al año.

Uno puede necesitar neumáticos, distribución y seguro caro; otro puede tener esos trabajos recientes y consumir menos.

Por eso nuestro criterio será siempre el mismo:

compara coste total de propiedad, no solo precio de compra.

Utiliza también nuestra calculadora de coste total y la calculadora de combustible para convertir tu caso en números.

Separa presupuesto y coste económico

Para controlar caja, divide seguro, impuesto, ITV y mantenimiento anual previsto entre doce y reserva esa cantidad cada mes. Para comparar alternativas añade depreciación y coste financiero, aunque no sean facturas mensuales. No dupliques conceptos: si una cuota ya incluye intereses, no vuelvas a sumar toda la financiación.

Usa importes propios y fecha cada presupuesto; taller, seguro, combustible e impuestos varían por vehículo y territorio. Calcula combustible en la herramienta de consumo, reúne el resto en la calculadora de coste total y consulta los intervalos en la guía de mantenimiento sin cifras universales.